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En un día de calor corporal, Aldo se asoma en el cuarto de su madrastra de culo grande Milagros Raiza. Esa puta de tetas voluptuosas se percata que su cachondo hijastro lo está observando y decide consentirlo con su mojada boquita. En el calor de la habitación los dos empiezan a disfrutar el momento hasta que sus resbalosos genitales llegan al clímax.
Al día siguiente, Aldo despierta con todas las energías por haberle reventado la concha a su madrastra. Sin embargo, cuando se asoma a la sala, se percata que aparte de su madrastra hay otra puta barata moviendo el culo en su casa. Ellas dos no pueden aguantar sus ganas al ver a Aldo y deciden ir y divertirse con el.
Aldo, su Madrastra y su amiga se acercan con diminutos y lacsivos atuendos a sacarle la leche a Aldo. Con toda la tentación de la habitación, se dejan llevar y empiezan a pegar sus cuerpos combinando su sudor y fluidos en un cálido trio. Ahora ellos tres descubrirán el rico placer de pasar el tiempo juntos.
En una calurosa tarde de verano en las playas de Lima, se encontraba recostada una reconocida modelo brasilera, Vitoria Beatriz. El sol bronceaba su enorme culo aceitado mientras disfrutaba de la bella vista peruana, cuando de repente un curioso joven se acercó siendo atraído por ese culazo.
El seductor joven la encontraba un poco perdida y le ofreció su departamento para que pueda descansar. La muy puta no lo dudo y acepto ir a pesar que aquel tipo se miraba sospechoso.
La ramera le procedió a succionar el pedazo de carne como una aspiradora, dejándolo tan brillante y resbaladizo, que se deslizo fácilmente por las paredes anales de aquella brasilera. Ese día le destrozaron odos los hoyos a la pedazo de puta, dejandola totalmente impregnada con una rica leche peruana.
Abby tiene un hermanastro moreno y muy cachondo, el cual le tiene muchas ganas de follarla desde hace años, él llega de visita a la casa de su hermanastra y decide esperarla en su habitación mientras ella llega de la universidad, el moreno no aguanta las ganas y empieza a revisar los cajones de ropa de su hermanastra y encuentra uno de sus prendas interiores.
El hombre excitado y con la verga bien erecta, empieza a masturbarse oliendo los calzones de su hermanastra
Mientras se masturba y piensa en cómo se la follaria a escondidas sin que su padrastro se de cuenta, al poco rato llega Abby y se asusta al ver a su hermanastro con la verga en la mano y oliendo sus calzones, la traviesa Abby lejos de interrumpirlo, decide espiar como el joven continúa con su placentera labor.
El hombre se percata y le dice que siempre le ha tenido ganas, de manera nerviosa empieza a quitarse la camisa poco a poco acercadose a ella, dando paso a tocar, ambos se excitan y terminan follando muy duro en su cama.
Las costumbres en la India, suelen ser incomprendidas para otras culturas, pero no para el señor Fiu Fiu. El vive cómodamente en algún lugar de la India junto con su cachonda esposa Vero Aguas y sus dos hijastros.
Los cachondos de la casa, empezaron a desarrollarse y tener necesidades sexuales propias de la edad. Así que un día de calentura, decidieron ir hacia donde su madrastra para demostrarles lo mucho que crecieron. Asomaron sus venosas vergas en la cara de su madrastra y ella con gusto les dio placer con la lengua.
Los consentidos de la familia le empezaron a expandir la vagina con sus resbalosos miembros sexuales. Sin embargo, fueron interrumpidos por el jefe de casa, que se quedo orgulloso observando como los dos hijastros le llenaban el culo a su esposa con caliente esperma y manteniendo la tradición que llevan durante años.
Un hombre había invitado a una chica a su casa con la excusa de mostrarle su nuevo juguete , sabiendo que a ella le encantaban los juguetes. Además, mencionó que le gustaría enseñarle su estudio fotográfico, ya que sabía de su interés en el arte visual. Cuando llegaron a la casa, después de buscar el juguete sin éxito, él notó su decepción y, para cambiar el tono del momento, se ofreció a hacerle una sesión de fotos. Le propuso algo diferente y más atrevido, una sesión en lencería, que él podría fotografiar en su habitación para ambientar mejor el estilo de las imágenes.
Ella, intrigada por la propuesta y confiando en él, aceptó la idea. El ambiente en la habitación cambió de inmediato cuando ella comenzó a prepararse para la sesión, mientras él ajustaba la cámara y las luces. A medida que la cámara capturaba su figura, ambos se dieron cuenta de que el juego de la fotografía iba mucho más allá de lo artístico. La cercanía, las miradas que compartían entre cada clic de la cámara y el suave murmullo de las indicaciones que él le daba, fueron creando una atmósfera densa de deseo. Cada pose que ella tomaba frente a él aumentaba la tensión sensual entre ambos, hasta que las fotografías dejaron de ser el centro de atención y le deseo que compartían se hizo imposible de ignorar.
En medio de la sesión, él se acercó a ajustar un detalle en su pose, pero la cercanía fue suficiente para que el deseo latente explotara. Sus cuerpos estaban demasiado cerca, las respiraciones entrecortadas, y finalmente, la inevitable tensión se liberó cuando sus labios se encontraron en un beso profundo, cargándola en brazos el caliente fotógrafo la comenzó a besar con pasión, quitándole la ropa para así darle el mejor sexo oral, seguido de una firmes y bruscas embestidas en su ajustado coñito.
Una tarde calurosa en Lima, Rosex caminaba por la avenida, su silueta llamaba la atención de todos además de su tremendo culo. Un joven atractivo, sonrisa seductora la observaba con ojos intensos, la vio desde la distancia y no pudo resistir acercarse. Intercambiaron miradas y sonrisas que decían mucho más que las palabras.
Él, con una confianza inmensa, le invitó a su departamento, y mientras caminaban juntos, el deseo entre ellos crecía con cada paso. La conversación se volvía un juego de seducción, sus miradas se cruzaban cada vez más intensamente. Era como si el aire mismo se cargara de electricidad.
Finalmente, llegaron al departamento de él, donde la cercanía hizo inevitable lo que ambos deseaban. Sin más palabras, sus labios se encontraron en un beso apasionado y sensual, desatando toda las ganas que habían acumulado desde el primer momento. Los besos y caricias fueron subiendo de tono hasta terminar en un buen sexo oral y una penetración digna de venirse a chorros.
Gabigass es una ramera petite que está felizmente casada con Omar. Sin embargo, últimamente estuvo muy estresada y la verga de su marido no le sirve para desestresarse. Así pues ella anda buscando unas buenas manos para que la desestresen. Buscando por internet encontró que uno de las masajistas más reconocidos del país está disponible para ella.
El reconocido masajista Franco, con su técnica de "masajes pensamos" convence al esposo y a Gabigass así que lo llaman. Inmediatamente aparece el corpulento hombre y la recuesta en una de sus camillas. Se desabrocha y saca su gran verga para pasarle por todo el cuerpo y desetresarla. La rica técnica de masajes con el pene hace que la tierna conchita de esa puta se moje.
Mientras el esposo duerme, rápidamente el masajista introduce su enorme máquina para hacer masajes por las caídas puertas de aquella petite. El culo de la resbalosa puta no deja de rebotar y hace que todo el cuarto suene. Ningún otro aceite resbala más que el semen que le impregnara aquel masajista pervertido, dejando todos sus orificios cubierto de espeso esperma
Clara, una joven venezolana llena de energía y con una belleza natural que no pasaba desapercibida, llegó a la casa de Antonio en busca de trabajo como empleada doméstica. Antonio, un hombre de mediana edad, amable y respetuoso, se sintió impresionado no solo por su apariencia, sino por su actitud profesional y su disposición a trabajar con dedicación. Después de una breve entrevista, le ofreció el puesto y le explicó las condiciones laborales, que incluían usar un uniforme, aunque algo más moderno de lo que ella esperaba. Clara, después de leer cuidadosamente el contrato y confirmar que todo era respetuoso y consensuado, aceptó el trabajo y se preparó para su nuevo rol.
Con el pasar de los días, la relación entre Antonio y Clara fue desarrollándose de manera natural. Él siempre fue claro y directo con ella, y Clara, a su vez, mantenía una actitud profesional, aunque la chispa de atracción entre ambos se fue haciendo cada vez más evidente. Compartían conversaciones amenas durante los descansos, y una cálida complicidad comenzó a formarse. Aunque el trabajo de Clara era puramente doméstico, ambos se daban cuenta de que algo más estaba creciendo entre ellos, pero ninguno quería forzar la situación. Siempre había un respeto mutuo, y cualquier acercamiento se daba de manera consentida y con miradas cómplices.
Una tarde, después de una larga jornada, Antonio y Clara se quedaron en la habitación charlando más de lo habitual. La tensión entre ellos, lejos de ser incómoda, se había transformado en un sentimiento compartido de atracción. Fue en ese momento que, con un suave gesto, Antonio le preguntó si podía besarla. Clara, con una sonrisa sincera, asintió. Se besaron lentamente, disfrutando el momento sin prisa, sabiendo que lo que estaban iniciando era algo genuino y consensuado. Ambos entendían que cualquier paso que dieran adelante sería con respeto y sin presión, construyendo una relación basada en confianza y mutuo acuerdo.
Una hermosa argentina de belleza deslumbrante, caminaba por las calles del centro de la ciudad de Lima disfrutando de una tarde tranquila. Su hermoso cabello y su sensual figura no pasaban desapercibidos. Fue entonces cuando Gabriel, un fotógrafo profesional con ojo para los detalles, la vio y no pudo resistir para acercarse. Amable y entusiasta, le explicó que su apariencia tenía cualidades únicas y le ofreció hacerle una sesión de fotos gratuita. Al principio, ella dudó, pero la calidez en las palabras del fotógrafo y la curiosidad por experimentar algo nuevo la convencieron de aceptar la propuesta.
Unas horas más tarde, Lucía se encontraba en el estudio casero de Gabriel, un espacio decorado con luces suaves. Mientras la cámara capturaba cada uno de sus gestos, la temperatura cambió gradualmente. Gabriel, concentrado en cada detalle, la guiaba con profesionalismo, pero cada vez que sus miradas se cruzaban, una tensión sexual comenzaba a crecer entre ambos.
A medida que la sesión avanzaba, el aire era cargado de una energía irresistible. Al terminar las últimas tomas, Gabriel se acercó para ajustar un mechón de cabello en el rostro de la bella Argentina, y en ese instante, la tensión acumulada se desbordó. Sin pensarlo más, ambos se encontraron en un beso profundo y apasionado. La sesión de fotos, que había comenzado de forma casual, se transformó en algo mucho más erótico, ahora el fotógrafo caliente desnudaba a la hermosa argentina con claras intenciones de cogerla cual si fuese su puta mas arrecha.
Hace mucho tiempo en algún lugar entre las montañas, vivía la princesa más puta de todos los reinos. Tenía la piel tan blanca por tanta leche que se tragaba por sus húmedos y lascivos huecos baratos. Su nombre era “Blanca Nieves”
La reina malvada no soportaba ser derrotada como la más puta, así que enveneno una manzana y se la dio a Blanca Nieves. Ahora, por fin la reina podría consumir más semen que cualquier puta de todo el reino, tanto espeso y corrosivo esperma que le dejaría la piel igual de blanca que su rival.
Sin embargo, Blanca Nieves logró despertar de su largo sueño. Gracias a la ayuda de 7 enanos vergones que le querían impregnar sus paredes anales con su espesa y jugosa leche. De esa manera, ella estaba lista para recibir verga venosa diaria y seguir proclamándose como “La más puta de todo el reino”
Liza Bullock, una mujer vibrante y llena de sensualidad, no podía evitar sentirse frustrada con Fiu Fiu, su esposo. Aunque él le dedicaba cariño y atención, su avanzada edad ya no le permitía seguirle el paso en sus constantes deseos apasionados. Liza, sin embargo, ansiaba más, algo que Fiu Fiu ya no lograba darle con la misma frecuencia y entrega.
Con el tiempo, la tentación se fue apoderando de Liza, especialmente al ver a Jean Marco, el hijastro. Jean Marco, un hombre atlético y seguro de sí mismo, era todo lo que Fiu Fiu había sido en su juventud: lleno de fuerza y energía. Aunque al principio luchó contra su moral, la química entre ambos era tan evidente que las miradas cómplices pronto se convirtieron en acciones.
Un día, después de que Fiu Fiu se fue a descansar temprano, Liza no resistió más y buscó a Jean Marco. Él, sorprendido pero cautivado, no dudó en satisfacer las necesidades de Liza, dejándose llevar por el momento. Esa noche, Liza encontró en los brazos de Jean Marco la pasión que tanto anhelaba, algo que con su esposo solo existía en sus recuerdos.
Sobrinos de InkaSEX, en esta oportunidad la empresa peruana con mejor contenido para adultos en Latinoamérica, nos sorprende con una nueva temática, esta vez parodiando a una existosa y famosa serie peruana.
Todo empieza en el mercado de las Lomas donde Charito y Don Weberto, están de compras para preparar un rico chifón, ambos saliendo del mercado con las manos llenas de compras, deciden pedir una mototaxi para que los lleve a su casa, ya que Don Weberto con las justas carga su cuerpo.
Teniendo suerte paran a un joven moreno quien manejaba la mototaxi, y decide llevarlos por un buen trato, pero con la condición de probar una tajada del rico chifón de Charito. Llegando a casa, Charito le ofrece un poco de agua, mientras estan conversando, Charito le pide al joven moreno que porfavor la ayude a mover unas cosas que tiene en su habitación, Él acepta y acompaña a charo.
Una vez dentro de la habitación de Charo. El joven moreno le queda viendo el rico culo que se tiene Charito, ella se da cuenta de ello y decide seguirle el juego al moreno de verga grande, ambos empiezan a desnudarse y a follar muy duro , pero sin hacer mucho ruido para no despertar a Don Weberto, el moreno de verga grande le da la follada de su vida a Charito, que terminá perdiendo toda su sencillez y timidez, fue tan dura y tan rica la follada que recibió Charito, que olvidó por completo la decencia, volviendose toda una putita.
Lisa, una mujer se encontraba en su cocina enseñando a Andrea y Felipe a preparar un pastel desde cero. Andrea, con su actitud entusiasta y bonita figura, tomaba nota de cada paso mientras Felipe, más relajado pero curioso, seguía los movimientos precisos de Lisa con atención. El aroma del azúcar y la vainilla llenaba el ambiente mientras los tres trabajaban juntos, cada uno aportando su toque al proceso.
Una vez que el pastel estaba listo, Lisa aprovechó el momento para compartir algunos consejos sobre seducción y educación sexual que, según ella, también eran parte importante del aprendizaje, desde usar un condón hasta como dar una buena mamada explicaba Lisa, con atención a los detalles. Andrea y Felipe intercambiaron miradas, sintiendo cómo las palabras de Lisa traían una nueva tensión al aire, algo que antes no estaba presente pero que ahora se hacían presentes.
El silencio en la cocina se volvió más denso. Felipe miraba a Andrea con una mezcla de interés renovado, mientras ella, nerviosa pero intrigada, jugaba con un mechón de su cabello. Lisa, observando todo con ojos astutos, sonrió levemente, consciente del efecto que había creado. La cocina, que había sido un lugar de aromas dulces y risas, ahora era el escenario de una tensión diferente, una mezcla de deseo y lujuria que ninguno de los dos jóvenes había anticipado cuando llegaron.
El embarazo puede traer diversas reacciones, dependiendo del cuerpo de cada mujer. En el caso de Mía, quien es primeriza, experimenta un aumento en el tamaño de sus pechos debido a la producción de leche y un incremento en su deseo sexual. Su clítoris está extremadamente sensible, lo que la lleva a querer mantener relaciones sexuales con mayor frecuencia. Sin embargo, su novio evita tener sexo con ella, preocupado por su estado y los posibles riesgos que conlleva el embarazo.
En una de sus visitas rutinarias al ginecólogo, Mía se encuentra con un nuevo médico, ya que el que suele atenderla no está disponible. Lo que Mía desconoce es que este hombre no es un médico de verdad, sino alguien que se hace pasar por ginecólogo con calientes intenciones. Su verdadero interés radica en coger con mujeres embarazadas con características físicas que lo atraen, como los pechos grandes y las caderas amplias.
Durante la revisión, el falso doctor comienza a tocar a Mía de manera sexual, estimulando su clítoris. Esta acción la deja en un estado de placer, ya que, además de su situación caliente por el embarazo, se encuentra físicamente expuesta a una persona que busca follársela.
En la InkaEscuelita llego una nueva profesora decidida a llevar la educación al siguiente nivel. La muy puta está dispuesta a dar clases de educación sexual con su propia concha y las erectas pollas de sus alumnos.
Su inusual método llama la atención de tres cachondos estudiantes que deciden quedarse hasta el final de la clase para aprender correctamente con el arrecho cuerpo de su maestra de culo grande.
Sin embargo, solo uno de ellos decide sacarse la verga y demostrar lo mucho que aprendió en esa clase sexual. Sus demás compañeros solo se contentan con chuparles las tetas a la maestra. Mientras que el macho le abre la concha a su maestra instruyéndose así sobre el correcto uso de una verga.
Lisa Bullock es la ardiente esposa de un hombre mayor y maduro, que debido a su avanzada edad le resulta imposible embarazar a su prometida. Después de muchos intentos fallidos de sexo sin climax, el viejo huevos tristes y la ardiente Lisa Bullock intentan una arriesgada pero cachonda idea.
Invitar a dos morenos jóvenes y atléticos para que sean donadores de semen, con las hormonas en su punto más alto y la vitalidad perfecta para tratar a Lisa Bullock como la puta que es, porque la calentura no les dejó pensar en otra manera más de donar semen que metiéndoselo ellos mismos.
El dúo de hermanastros tenían la herramienta perfecta para complacer a la dulce Lisa, cogiéndola como querían hasta llenarle el coño de suficiente semen fértil como para embarazarla. Regalándole también algo de esperma por otros lados del cuerpo, porque sabemos que nada le gusta más a Lisa que el colágeno de un hombre joven eyaculando.
María, una joven de 19 años, se encontraba en el sofá, charlando con Roberto, el viejo amigo de su padrastro. La conversación comenzó de manera ligera, hablando sobre música y películas, pero poco a poco fue tomando un tono más personal. Roberto, con su sentido del humor y su confianza, la hacía reír, y en algún momento comenzaron a hablar de temas más íntimos, como las relaciones y el deseo. Cada palabra parecía acercarlos más, hasta que las miradas que se cruzaban ya no eran tan inocentes.
El ambiente en la sala cambió cuando una pausa prolongada se instaló entre ellos. María sintió que su corazón comenzaba a latir más rápido mientras Roberto la observaba con una intensidad que no había sentido antes. Las bromas desaparecieron y lo que quedó fue una corriente de tensión difícil de ignorar. Ninguno de los dos se movió por un instante, hasta que Roberto se inclinó ligeramente hacia ella, como midiendo su reacción. María, sin apartar la mirada, hizo lo mismo, y en un segundo, sus labios se encontraron en un beso que rompió el silencio.
El beso comenzó suave, casi tímido, pero en cuestión de segundos se volvió más profundo. Ambos parecían sorprendidos por la rapidez con la que la conversación había dado un giro inesperado. María no supo cómo llegaron allí, pero en ese momento, todo lo demás desapareció; la única realidad era el calor de ese beso que compartían en el sofá.
El club del misterio tiene una nueva tarea, encontrar al culpable del caso de la llamita de Inka. Exacto, la llamita de Inka Productions está con paradero no habido estaba con todo el equipo y alguien se la llevó. Pierito García no perdió el tiempo y decidió llamar al mejor equipo de investigadores del mundo, “El Club del Misterio” Vilma, Daphne y Scooby Doo siempre disponibles a resolver el caso.
Llamaron a la atractiva Daphne, con su escote a punto de liberar sus enormes tetas y Vilma, siempre alegrando la vista con media nalga afuera, usando sus cortas falditas naranjas. Ambas con la actitud de putita al cien.
Scooby parecía estar caliente todo el tiempo porque jamás le quitaba los ojos de encima al par de culos perfectos de sus compañeras, después de algunos agarrones y nalgadas atrevidas, la putita de Daphne se dió cuenta que tanta calentura no podía ser de Scooby, sino era nada más y nada menos que Black Horse, al desnudarlo, la muy puta no pensó en otra cosa que chuparle la verga
Clara, una joven venezolana de 19 años, había llegado a la casa de Daniel, un hombre de 30, buscando trabajo como empleada del hogar. Él la contrató para que se encargara de las tareas de limpieza, agradecido por su disposición y energía. Durante las primeras semanas, Clara se concentró en su trabajo mientras Daniel, ocupado con su rutina, apenas la notaba más allá de lo estrictamente necesario. Sin embargo, poco a poco, las interacciones casuales comenzaron a cambiar; pequeñas conversaciones al pasar se hacían más largas, y las sonrisas entre ambos se volvían más frecuentes.
Con el tiempo, la atmósfera entre ellos se fue transformando. Cada vez que Clara pasaba cerca de Daniel mientras él trabajaba en casa, había un sutil cruce de miradas que dejaba una sensación de tensión en el aire. Daniel se encontraba buscando excusas para hablar con ella más a menudo, y Clara notaba cómo su presencia lo alteraba de manera agradable. Lo que comenzó como una relación laboral formal fue tomando otro matiz: las bromas compartidas, el roce accidental de manos al pasar un objeto, y la complicidad que iba creciendo en silencio. Ambos intentaban mantener las cosas profesionales, pero el deseo de estar cerca el uno del otro se hacía evidente.
Finalmente, una tarde, tras una conversación más íntima de lo habitual, Daniel no pudo contener más sus sentimientos. Admitió que lo que había comenzado como una relación laboral se había transformado en algo mucho más profundo. Clara, sintiendo lo mismo, confesó que también se había enamorado de él. Lo que antes era tensión sensual y silencios llenos de significado se convirtió en un amor genuino. Sin darse cuenta, ambos habían pasado de empleador y empleada a ser una pareja que compartía mucho más que solo un hogar.
En este hermosa y excitante historia tenemos a Michelle Aldrete, una sexy mexicana de sorprendente figura sorprende a sus hijastros, escondidos en la habitación. Al verlos los descubre teniendo sexo, con Marco besándole las piernas y coño a Verito, la Mexicana más puta del todas.
La milf no soportó mucho tiempo espiándolos y decidió entrar a la habitación buscando ayudarlos y acabar enseñando a los dos cómo es que se debe tener sexo. Michelle también le enseñó a Verito Aguas, cómo se debe hacer un buen sexo oral. Jamás verás un video más caliente y excitante que este, te recomiendo no perdértelo y disfrutar del placer que pueden otorgar estas mexicanas, desde sexo oral hasta venidas a chorros. Si te gustan las mexicanas, te gustará esta hermosa historia.